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Ingeniería Híbrida de Diseño
Integrando todo el conocimiento... y el desconocimiento
Comparar los resultados de simulación, ensayo y adquisición, para extraer las certidumbres, y acotar las incertidumbres.
El verdadero know-how técnico en ingeniería se obtiene cuando los distintos análisis -en ordenador, en laboratorio, y en campo- no son acciones aisladas, partes distintas de distintos procesos, sino que se realimentan entre ellos de forma que se pueda obtener un único proceso de ingeniería, en que el conocimiento no tiene etiquetas ni departamentos. Para ello es necesario comparar los resultados de cada una de las fases, determinar qué tienen en común, cuáles son las diferencias debidas a errores, cuáles son debidas a incertidumbres, etc.
Correlación de datos de campo, ensayo y simulación
De poco sirve disponer de datos de campo, de ensayo, y de simulación si esos datos no se saben comparar entre ellos. Correlar los datos de cada una de esas actividades extrayendo información sobre las diferencias y el porqué de éstas, es uno de los puntos fuertes dentro de nuestro concepto de ingeniería híbrida.
Nuestro conocimiento va desde correlar los resultados de desplazamientos o deformaciones de un ensayo estático y una simulación, hasta una correlación entre modos de simulación y modos operacionales, así como correlación de cargas reales con cargas obtenidas en simulación, durabilidad de un componente, etc.
Actualización de modelos
Uno de los puntos débiles de la simulación, es que el desconocimiento exacto de ciertos parámetros (materiales, espesores, etc) hacen que el comportamiento del sistema real y el virtual difieran de manera importante. Una forma de mejorar la precisión de los resultados de una simulación, es la de actualizar el modelo. Es decir, optimizar el modelo variando ciertos parámetros que no se conocen de manera exacta, hasta que el modelo y la realidad coincidan.
En Aresse nos gusta trabajar de manera rigurosa. Nos fiamos de la simulación, pero mejor si está ajustada a los resultados de los ensayos. Así, las predicciones futuras serán más precisas y fiables.
Modelos mixtos virtuales-experimentales
El verdadero potencial de la ingeniería híbrida es el poder trabajar con modelos mixtos que incluyan datos tanto de simulación como reales: ¿Qué lógica tiene simular un componente del que se ya conoce la información que se obtendrá de la simulación?. Obviamente, ninguna.
Si este componente va a estar unido a otro del cual no se conoce nada, tiene sentido trabajar con modelos mixtos, que contengan tanto la información real del que ya se conoce, junto con la información virtual del que no se conoce. Así, las predicciones serán más correctas.
Y así trabajamos en Aresse, lo que nos permite no sólo obtener mejores resultados, sino hacerlo en menor tiempo al poder prescindir de realizar trabajos que, al final, son redundantes.
Diseño robusto
Los modelos virtuales suelen ser deterministas. Es decir, no contemplan la posible variabilidad de ciertos parámetros, precisiones, ajustes, cargas. El resultado del cálculo es un número, pero en realidad sería mucho más util obtener una distribución de resultados que hayan tenido en cuenta que los espesores, solicitaciones, propiedades, etc, de un componente, pueden variar entre ciertos márgenes.
En Aresse somos especialistas en simular la realidad de manera precisa pero realista. Las simulaciones tienen en cuenta la posible dispersión de los resultados derivada de las incertidumbres en los datos. Nuestros diseños son robustos, porque están realizados con modelos ajustados a la realidad, e incorporan un análisis de sensibilidad que tiene en cuenta el "y qué pasaría si...".
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